Cuando la afición ve a Keyla Herrera en la cancha defendiendo los colores de Dimas Escazú, observa a una futbolista comprometida, luchadora y apasionada. Sin embargo, detrás de cada partido hay una historia de sacrificio, valentía y amor por el fútbol.
Originaria de Ojo de Agua de Pérez Zeledón, Keyla recuerda su infancia como un regalo. Rodeada del apoyo de su familia y de las personas que la vieron crecer, fue en su pueblo donde pudo desarrollarse como persona y futbolista, ahí empezó todo.
Hace dos años tomó una de las decisiones más importantes de su vida, tuvo que dejar su hogar y a toda su familia para perseguir sus sueños en Escazú. Aunque el cambio representó una gran oportunidad, también significó alejarse de todo lo que conocía.
“Lo más difícil fue estar lejos de mi familia. Toda mi vida los tuve cerca, acompañándome en entrenamientos y partidos. De repente tuve que aprender a hacer todo sola”
El proceso más duro para Keyla ha sido poder adaptarse al cambio, al inicio fueron meses muy duros, porque ya no tenía a la familia físicamente, ya no llegaba de entrenar y su mamá le estaba preparando de comer, ya su papá no me recogía de los entrenamientos o partidos, su vida dio un giro enorme, hasta el día de hoy extraña todo eso; incluso admite que hubo momentos en los que pensó en rendirse.
Ella comenta que cuando las cosas se ponen difíciles, lo que la mantiene firme, primero que todo es Dios y segundo su familia, es su motivo para seguir adelante: “Tengo metas y sueños que quiero cumplir por mí y por ellos. Sé que poco a poco lo voy a lograr”.
Para Keyla, Dimas significa equipo, compromiso, familia, lealtad, confianza, amistad, unión, disciplina, respeto y amor. “Dimas ha sido mi casa mientras mi hogar estaba a kilómetros”
Uno de los momentos más especiales de su carrera ha sido disputar una segunda final consecutiva. Algo que años atrás parecía un sueño lejano para aquella niña de Pérez Zeledón que soñaba con jugar en Primera División.
“Es un sueño hecho realidad. Es orgullo, felicidad, esfuerzo, sacrificio y, sobre todo, fe”.
Si pudiera hablar con esa niña que comenzó a perseguir sus sueños, le diría que se sienta orgullosa.
“Los sueños sí se cumplen. Has dado pasos pequeños, pero con una huella enorme”.
Hoy, para Keyla uno de los mayores retos que sigue enfrentando es confiar plenamente en sí misma. Reconoce que la seguridad personal es una batalla constante, pero también una de las lecciones más importantes que ha aprendido durante su carrera.
Keyla, envía un mensaje a todas esas niñas que hoy sueñan con vivir la historia que ella está trazando en su vida de cumplir su sueño de jugar en primera división.
“Luchen, nunca se rindan. Habrá momentos difíciles, pero con humildad, fe y trabajo los sueños se van cumpliendo poco a poco”.
La historia de Keyla Herrera demuestra que detrás de cada futbolista hay mucho más que entrenamientos y partidos. Hay sacrificios, silenciosos, kilómetros de distancia, lágrimas y muchísimos aprendizajes


Keyla Herrera: “Dimas ha sido mi casa mientras mi hogar estaba a kilómetros”
Debut de juveniles y un espíritu aguerrido destacaron en complicado empate
¡Alcanzamos cinco victorias seguidas!
¡Cerramos la primera vuelta como sublíderes!